La palabra metal viene del latín “Matallum” que a su vez viene del griego “Metallon” que significa mina, filón o veta.
Los metales son sustancias inorgánicas compuestas por uno o varios elementos metálicos, y pueden incluir elementos no metálicos. Naturalmente, los metales tienen una estructura cristalina ordenada en la que los átomos están dispuestos de manera sistemática. Esta estructura contiene una gran cantidad de electrones, (electrones de valencia) que no están vinculados a un átomo específico y son los que otorgan a los metales la mayoría de sus características.
En general, los metales son excelentes conductores de calor y electricidad, tienen un brillo metálico característico cuando se cortan, son opacos a la luz y se pueden moldear con facilidad. Además, tienen una alta capacidad de deformación permanente, lo que se conoce como ductilidad. Los metales también tienen una buena resistencia mecánica a temperatura ambiente e incluso a altas temperaturas en algunos casos.
Por ejemplo, en la industria aeronáutica, se utilizan diferentes metales y aleaciones para fabricar distintas partes del avión. El aluminio se usa para las alas y el cuerpo del avión debido a su bajo peso y a su resistencia mecánica adecuada. El acero, que es más resistente pero más pesado, se utiliza en partes sometidas a grandes esfuerzos, como el tren de aterrizaje de la aeronave. En cuanto al motor, que está sometido a altas temperaturas, se necesitan aleaciones resistentes como las de titanio o níquel.
Las principales características de los materiales metálicos se pueden resumir a:
Ejemplos: Aceros, aluminios, cobres, titanio, superaleaciones, etc.
En proceso de SLM la microestructura resultante es de granos austeníticos elongados en la dirección de fabricación que atraviesan varias capas con crecimiento epitaxial. Su aspecto es fino celular dendrítico debido a la rápida solidificación generada por las altas velocidades de enfriamiento, Figura 1.
9000 ~3500 AC |
3500 ~ 1500 AC |
1500 ~ 100 DC. |
500 AC ~ 1600 DC |
1400 ~1600 (Renacimiento) Apertura de nuevos desarrollos y tecnología del Hierro lo que implicó un progreso en general |
1600 ~ 1750 |
1750 ~ 1850 |
1850 ~ 1900 |
1900 ~ 1935 Mejoras de los materiales y procesos existentes |
1935 ~ 1970 Desarrollo de nuevas aleaciones y superaleaciones |
1970 ~ |
1980 ~ |
Normalmente los metales y sus aleaciones (combinación o mezcla de un metal con otros elementos químicos) se dividen en dos grandes categorías:
Hoy en día debido al desarrollo tecnológico que se ha experimentado en los últimos 50 años, también se realiza una clasificación en función del proceso al que se someten.
Los materiales ferrosos, como su nombre lo indica se refiere a las aleaciones base Hierro, en ellas se engloban un gran número de aleaciones como son los aceros bajos, medios y de alto carbono, los aceros inoxidables y las fundiciones.
Aceros al carbono y de baja aleación. Los aceros se pueden clasificar de acuerdo con su contenido de carbono y se designan en hipoeutectoide (%C < 0.77) y en hipereutectoides (%C > 0.77). Adicionalmente en función del contenido en elementos aleantes se clasifican en aceros al carbono (también llamados aceros al carbono o no aleados) y aceros aleados.
Aceros al carbono (aceros no aleados u ordinarios): La composición típica puede ser: Fe, C (0.05-0.80%), Mn (<0.60%), Si (<0.30%), P (<0.04%) y S (< 0.04%). Dentro del intervalo señalado del porcentaje de C, la mayoría de los aceros de uso industrial se encuentra entre 0.10 y 0.30% y, tradicionalmente alrededor de 0,20 al 0.25%, la razón por la que el porcentaje de carbono sea relativamente bajo es para facilitar la soldabilidad, es decir, la capacidad para que pueda ser soldado.
Los aceros aleados son aquellos que poseen uno o varios elementos aleantes por lo general en cantidades superiores al 1%. A su vez, los aceros aleados se suelen subdividir en: aceros de baja aleación (menos de 5% de elementos aleantes) y aceros de alta aleación (más de un 5%). Dentro de este último grupo están los aceros inoxidables y una parte de los aceros de herramientas, en particular, los llamados aceros rápidos.
El acero inoxidable, es una determinada aleación de hierro, cromo y níquel como materiales base, junto con otros elementos como el titanio, molibdeno, niobio, etc, y según la cantidad y combinaciones de estos elementos, las propiedades y las aplicaciones varían. Por lo tanto, según la composición química de los elementos aleantes los aceros inoxidables se clasifican en tres grandes series. La serie austenítica o serie cromo-níquel, la serie martensítica y la serie ferrítica o serie cromo. Los del tipo austenítico no son magnéticos pero después de mecanizados, de doblados, embutidos, etc, puede que en ciertas ocasiones parte del material trabajado, modifique su estructura y resulte ligeramente atraído por el imán.
Metales termorresistentes. Los metales son muy utilizados en estructuras, pero deben soportar diferentes temperaturas, esfuerzos y condiciones. Es importante elegir el metal adecuado para cada rango de temperatura:
Las superaleaciones son materiales que se utilizan en aplicaciones industriales que requieren una alta resistencia a la temperatura, la corrosión y la fatiga. Las superaleaciones base níquel son las más comunes y están compuestas principalmente de níquel con algunos elementos de aleación como cromo, hierro, cobalto, titanio, niobio o aluminio. El níquel proporciona buenas propiedades de plasticidad y resistencia en caliente, mientras que los elementos de aleación mejoran la resistencia a la corrosión y a la temperatura.
Las superaleaciones base cobalto también son utilizadas en aplicaciones industriales que requieren alta resistencia a la temperatura y al choque térmico. Sin embargo, debido a la escasez mundial de cobalto, hoy en día se utilizan preferentemente superaleaciones base níquel que contienen cobalto.
Por último, las superaleaciones base hierro se desarrollaron a partir de los aceros inoxidables austeníticos. Estas aleaciones presentan una relativa buena resistencia a la fluencia hasta temperaturas de 650 °C, pero se han desarrollado aleaciones con elementos de aleación adicionales para aumentar su rango de temperatura de trabajo.
En el mercado, hay cinco grandes grupos de superaleaciones comerciales: Monel®, Inconel®, Incoloy®, Nimonic® y Stellites®. Cada grupo contiene muchos tipos distintos que responden a su composición química y a sus propiedades, y cada tipo está diseñado para cumplir requisitos de trabajo muy específicos en aplicaciones industriales.
En los últimos años, ha habido una creciente demanda y oferta en la fabricación aditiva de metales, lo que ha llevado al desarrollo de nuevas tecnologías y materiales en este campo. La fabricación aditiva permite la producción de piezas con geometrías complejas y propiedades mecánicas excepcionales que no se pueden lograr con los métodos de fabricación tradicionales. Por ello pese a las limitaciones de los diferentes procesos, cada día se desarrollan nuevas técnicas y nuevos materiales. El éxito del procesar estos materiales parte de un adecuado estudio de parámetros de proceso, estrategias de procesado que para algunas tecnologías se centra en el precalentamiento del material o de la propia placa de construcción, control de las condiciones ambientales de la cámara de construcción y control de la materia prima.
Se utilizan metales en formato polvo y formato hilo. En general, los materiales más empleados en la Fabricación Aditiva hoy en día son: